
Blue Ridge Parkway
"El Blue Ridge Parkway no es una carretera hacia un destino: la carretera es el destino."
La carretera panorámica favorita de Estados Unidos serpentea 469 millas de cresta en cresta entre las Great Smoky Mountains y Shenandoah, con miradores apilados de picos azules superpuestos. Lia y yo renunciamos a cualquier horario tras la primera hora, deteniéndonos en cada mirador hasta que el atardecer nos sorprendió todavía a ochenta kilómetros de cualquier sitio.
Lia y yo tomamos el Parkway cerca de Asheville con la vaga intención de conducir “un par de horas” hacia Mount Mitchell, y en seguida abandonamos cualquier noción de ritmo. En el Blue Ridge Parkway no se permiten vallas publicitarias, no hay gasolineras durante largos tramos, ni un solo semáforo en las 469 millas enteras: solo una cinta de asfalto construida durante la Depresión para seguir la cresta de los Apalaches, curvándose junto a cercas de madera partida y matorrales de rododendro con una lógica deliberada, sin prisa. Cada pocos kilómetros aparece un mirador de muro de piedra, y cada uno de ellos parecía exigirnos que nos detuviéramos.
Craggy Gardens y las cumbres altas
No muy lejos de Asheville, la carretera asciende hasta Craggy Gardens, una serie de cumbres herbáceas y sin árboles que estallan cada junio en oleadas de magenta de rododendro Catawba. Subimos el corto sendero hasta Craggy Pinnacle justo cuando las nubes empezaban a subir por debajo de nosotros, dejando la cima flotando sobre un mar blanco mientras los picos vecinos asomaban como islas. Hacía tanto frío a 1.770 metros que Lia me pidió prestada la chaqueta, quejándose del cambio de temperatura respecto al calor del valle que habíamos dejado atrás esa misma mañana.

Mount Mitchell y el cañón de Linville
Más al norte, un pequeño desvío lleva a la cumbre de Mount Mitchell, el pico más alto al este del Mississippi con 2.037 metros, donde una torre de observación de piedra ofrece una vista de 360 grados sobre las Black Mountains. De vuelta en el Parkway, nos desviamos hasta el borde del cañón de Linville, a veces llamado el “Gran Cañón del Este”, donde el río Linville ha excavado una garganta de casi trescientos metros de profundidad tapizada de hemlocks centenarios y rododendros. De pie en Wiseman’s View, viendo a un halcón planear sobre las corrientes térmicas por debajo de nosotros en lugar de por encima, sentimos un vértigo que ninguno de los dos esperaba de un simple mirador.

Mabry Mill y la cultura de montaña
Ya bien adentrados en Virginia, paramos en Mabry Mill, el lugar más fotografiado de todo el Parkway: un molino de agua envejecido que se refleja en su propia balsa, con una herrería en funcionamiento y cercas de madera partida que le dan un aire de otro siglo. Una demostración a cargo de un guardabosques sobre la rueda de agua y un plato de tortitas de trigo sarraceno en el pequeño restaurante del molino nos recordaron que el Parkway no es solo la carretera; fue construido, en parte, para mostrar la vida popular y las tradiciones artesanales de las comunidades de los Apalaches que atraviesa.

Cómo llegar
El extremo sur del Parkway conecta con el Parque Nacional Great Smoky Mountains cerca de Cherokee, Carolina del Norte, a unos cuarenta minutos en coche del aeropuerto regional de Asheville, mientras que su extremo norte se une al Parque Nacional Shenandoah cerca de Waynesboro, Virginia, a poco más de dos horas y media de Washington Dulles. Como no hay gasolineras durante largos tramos y el límite de velocidad raramente supera los 45 mph, conviene llevar el depósito lleno y calcular tiempo de sobra: recorrer la ruta entera cómodamente lleva al menos dos o tres días, aunque la mayoría de los visitantes recorre solo un tramo en lugar de intentarlo de punta a punta.
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