Coloridos murales de arte urbano a lo largo del paseo marítimo de La Mer, en Jumeirah
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La Mer

"Un tramo de la playa de Jumeirah donde los murales hablan más fuerte que las olas, y lo digo como un cumplido."

Un tramo de playa frente al mar en Jumeirah donde los murales de arte urbano miran directamente al Golfo, con arena entre los dedos de los pies a pasos de un skatepark y un puesto de tacos.

La Mer me sorprendió la primera vez porque no intentaba ser nada más que una playa con buen grafiti. La costa de Dubái suele estar curada hasta el último detalle: clubes privados, beach clubs de hotel que cobran entradas que alcanzarían para una semana de tacos allá en México, así que un tramo de arena público y accesible a pie en Jumeirah, con skaters haciendo kickflips en un bowl de concreto y murales cubriendo fachadas enteras, se sintió casi rebelde en comparación.

Fui a la hora dorada un viernes, que en los Emiratos marca el inicio del fin de semana, y el lugar tenía la energía relajada y despreocupada de un pueblo de playa más que de un resort de cinco estrellas. Familias habían tomado posesión de parcelas de arena con sillas plegables. Un grupo de adolescentes se filmaba en la rampa de skate. En algún lado un food truck hacía buen negocio con tacos de pescado, y compré uno sobre todo para ver si era bueno; lo era, con un toque ácido de lima y una crema de chile que no tenía ningún derecho a estar tan bien balanceada saliendo de una cocina montada en un contenedor.

Murales frente al Golfo

El arte urbano es lo que le da identidad a La Mer, y no es ese estilo de mural corporativo higienizado que a veces se ve pegado a proyectos que intentan parecer “creativos”. Artistas locales y regionales han cubierto fachadas enteras aquí: un patrón geométrico de olas en tonos turquesa y coral que recorre toda una cuadra, un retrato mural de tres pisos de altura en otra, piezas de caligrafía que mezclan escritura árabe con campos de color abstractos. Caminando por el paseo marítimo con el Golfo real de fondo, los murales y el agua dialogan entre sí de una manera que se sintió genuinamente pensada y no simplemente decorativa.

Mural vibrante en tonos turquesa y coral frente a la playa en La Mer

Me puse a hablar con un vendedor de uno de los kioscos frente a la playa, un tipo originario de Alepo que llevaba tres años trabajando el mismo tramo del paseo marítimo, y me dijo que los murales rotan cada cierto tiempo: el distrito encarga obra nueva en lugar de dejar que las piezas viejas se desvanezcan convertidas en un museo de sí mismas. Eso hacía que el lugar se sintiera vivo en vez de conservado.

Playa de arena en La Mer con la costa de Dubái y las aguas del Golfo al atardecer

La playa en sí es poco destacable en el mejor de los sentidos: arena suave, agua tranquila, sin ninguna cuerda de terciopelo que te separe de ella. Nadé hasta que la luz se puso naranja, y después volví caminando por el paseo, pasando junto a una mujer haciendo yoga al atardecer sobre una tabla de paddle y un grupo de adolescentes todavía persiguiéndose alrededor del bowl de skate, sin que nadie tuviera ninguna prisa por irse.

Cuándo ir: Desde media tarde hasta la noche, todo el año, cuando baja el calor y el paseo marítimo se llena de gente. Los fines de semana de invierno (de noviembre a marzo) traen la mayor cantidad de gente y la escena de comida callejera más animada.