Aguas turquesas poco profundas y playas de arena blanca del archipielago de Karimunjawa en el mar de Java, pequenos barcos de madera amarrados frente a una costa de palmeras
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Karimunjawa

"Seis horas de ferri en mar abierto para llegar, y en cuanto puse un pie en el muelle entendi por que nadie en el barco se habia quejado."

El ferri rapido de Jepara se cancelo el dia que Lia y yo queriamos partir, asi que tomamos el lento, un cacharro de fondo plano que se bamboleo por el mar de Java durante casi seis horas mientras la mitad de los pasajeros yacia en el suelo con los ojos cerrados y la otra mitad comia fideos instantaneos de vasos de espuma. No soy buen marinero y no voy a fingir que la travesia fue agradable. Pero Karimunjawa es uno de esos lugares que la dificultad de llegar mantiene honestos. No hay pista de aterrizaje lo bastante larga para nada serio, los barcos dependen del clima, y por eso el archipielago se ha quedado un paso detras del resto del turismo de Java, que es justamente su encanto.

Un archipielago que se niega a tener prisa

Karimunjawa es un grupo de veintisiete islas a unos ochenta kilometros de la costa norte de Java Central, solo cinco habitadas, todo el conjunto protegido como parque nacional marino. La isla principal alberga el unico pueblo de verdad, una extension baja de hospedajes y warungs en torno a un puerto donde cada tarde destripan la pesca del dia sobre mesas de concreto. Aqui hay un ritmo que me costo dos dias asimilar. Nadie corre. El unico cajero automatico se queda sin efectivo para el sabado. La electricidad solia cortarse a medianoche y, segun en que isla duermas, a veces aun lo hace.

Un muelle de madera que se extiende sobre aguas claras y poco profundas en Karimunjawa, un barco de pesca amarrado e islotes boscosos a lo lejos bajo la luz de la tarde

Alquilamos una moto y pasamos una manana recorriendo la carretera que cruza la isla, entre sembradios de yuca y matorrales de pandano, hasta una pasarela de manglar en la orilla oriental, donde un sendero de madera se adentra sobre un bosque de marea tan denso que la luz se vuelve verde. Lia vio una aguila marina; yo vi, al fin, las pequenas casas de palafito al estilo bugis de la comunidad bajo, los nomadas del mar, en Pancuran, construidas sobre el agua como sus antepasados lo han hecho por generaciones. La isla tiene una cultura real, no actuada, y se nota en cosas pequenas: el olor a humo de lena y pescado a la brasa, los ninos pescando con sedal desde cada muelle.

Tiburones, esnorquel y el miedo adecuado

El esnorquel es la razon por la que casi todos vienen, y se gana su fama. Tomamos un barco de madera hasta una cadena de arrecifes frente a Menjangan Kecil, nos dejamos caer al agua tan clara que parecia un vacio, y flotamos sobre coral cuerno de ciervo y peces loro durante una hora. La ultima parada del barquero fue un cercado con red que contenia varios tiburones punta negra de arrecife, un corral, no un encuentro salvaje, y quiero ser honesto: la etica del asunto me incomodo. El esnorquel salvaje en los arrecifes exteriores era lo autentico, y mucho mejor.

Buceadores con esnorquel flotando sobre un arrecife de coral poco profundo en Karimunjawa, bancos de peces pequenos y un fondo de arena visibles a traves del agua turquesa

Terminamos ambas tardes en la playa occidental viendo caer el sol en el mar de Java con un plato de ikan bakar y sambal, el chile lo bastante picante para hacer reir a Lia a mi costa. Las islas estiran el tiempo. Para el tercer dia habia dejado de mirar el telefono, sobre todo porque no habia senal que mirar.

Cuando ir: de abril a octubre, por mares en calma y ferris fiables; el monzon de diciembre a febrero trae travesias bravas y cancelaciones frecuentes que pueden dejarte varado dias. Reserva tiempo extra a ambos lados; es el mar, no el horario, quien decide cuando partes.