La ancha cortina de las cataratas de Athirappilly atronando sobre un escarpe de selva en Kerala, con la bruma alzandose desde la poza entre densa jungla verde
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Cataratas de Athirappilly

"He estado al pie de cataratas mas grandes, pero ninguna me empapo tan a fondo desde tan lejos: Athirappilly no respeta el espacio personal."

La catarata mas ancha de Kerala, donde el rio Chalakudy se arroja veinticinco metros desde un escarpe de selva en una atronadora cortina parda que te empapa desde el sendero de abajo.

Vinimos a Athirappilly en parte porque todos en Thrissur nos lo recomendaron y en parte porque la habia visto en una pelicula sin darme cuenta: las cataratas han servido de escenario a tantas escenas del cine indio que media India las reconoce de forma subconsciente. Esta a unas dos horas en coche de Kochi, la carretera subiendo suave hacia el este desde la llanura costera hasta las estribaciones de los Ghats Occidentales, entre plantaciones de caucho y luego adentrandose en selva propiamente dicha, donde el dosel se cierra sobre tu cabeza y la temperatura baja uno o dos grados. Lia, a quien la mayoria de las atracciones turisticas dejan indiferente, enmudecio en cuanto la oimos desde el aparcamiento, un rugido grave y continuo subiendo por entre los arboles.

El agua mas ancha de Kerala

Athirappilly es la catarata mas grande de Kerala: ni de lejos la mas alta de India, pero ancha, con el rio Chalakudy extendiendose por casi cien metros de borde rocoso antes de caer unos veinticinco metros a una poza revuelta. En el monzon y justo despues, el caudal es enorme y las cataratas corren de un pardo cargado de limo, color de te fuerte, levantando una nube permanente de bruma que vuelve sobre el mirador y empapa a todos en la plataforma superior en cuestion de minutos. No estabamos preparados para esto y los dos quedamos calados en diez minutos, lo cual Lia encontro mucho mas gracioso que yo.

La ancha cortina parda de las cataratas de Athirappilly a pleno caudal de monzon, con la bruma elevandose sobre un mirador boscoso lleno de visitantes

Hay un sendero que baja hasta la base de las cataratas: empinado, resbaladizo y lleno de raices, descendiendo por la selva durante quince minutos hasta una repisa rocosa donde quedas casi a la altura del pie de la cascada. Es aqui donde las cataratas se ganan su fama. El ruido es total, la conversacion imposible, la rociada una lluvia fina constante, y la pura masa de agua que cae por el borde resulta genuinamente intimidante desde abajo. Una baranda te aparta de lo peor; aqui se ahoga gente cada ano por ignorarla, y los carteles que advierten contra el bano no son decorativos.

Selva arriba y abajo

Lo que no esperaba era la selva misma. El tramo Athirappilly-Vazhachal del valle del Chalakudy es uno de los ultimos retazos de selva ribereña de tierras bajas que quedan en esta parte de los Ghats, y es rico: es uno de los pocos lugares de India donde se dan las cuatro especies de calao del sur, y el gran calao indio, con su absurdo pico con casco, es la celebridad regional. No vimos ninguno, pero oimos el pesado batir de alas grandes sobre nuestras cabezas y un guia nos senalo una bandada de calaos grises de Malabar picoteando un higo. Rio arriba, muy cerca, estan las cataratas menores de Vazhachal, mas anchas y suaves, con mucha menos gente.

Una vista rio abajo desde el pie de las cataratas de Athirappilly, con el rio Chalakudy corriendo por densa selva y la bruma suspendida sobre el cauce sembrado de rocas

Hay aqui una controversia vieja y amarga que cualquier relato honesto debe mencionar: una represa hidroelectrica propuesta sobre el Chalakudy que sumergiria buena parte de esta selva y ahogaria las cataratas. Ha sido rechazada una y otra vez por las comunidades tribales kadar locales y los conservacionistas, y el valle permanece, por ahora, intacto. Comimos un thali en un puesto de carretera de vuelta, con las cataratas aun rugiendo debilmente a nuestra espalda, y me alegro de que la cosa siga existiendo en toda su ruidosa, empapadora e inconveniente integridad.

Cuándo ir: de septiembre a enero, por el mejor equilibrio; el monzon y los meses inmediatamente posteriores ofrecen maximo caudal y drama, mientras que los meses tras el monzon mantienen buen volumen con senderos mas seguros y cielos mas despejados. Para marzo el rio adelgaza mucho; las cataratas siguen bonitas pero pierden su trueno.