Łódź fue el Manchester de Polonia — una ciudad textil del siglo XIX de fábricas de ladrillo rojo, palacios industriales grandiosos y barrios obreros que se extendían kilómetros. Cuando la industria colapsó, la ciudad se reinventó con una creatividad nacida de la necesidad. Manufaktura, un enorme complejo fabril reconvertido en centro cultural y comercial, ancla esa transformación. EC1, una antigua central eléctrica, alberga ahora un centro de ciencias y un planetario. Las fábricas que antes producían algodón ahora producen arte, cine e ideas.
La calle Piotrkowska, una de las calles comerciales más largas de Europa, recorre cuatro kilómetros por el centro de la ciudad — flanqueada de restaurantes, bares, arte callejero y detalles arquitectónicos que recompensan el paso lento. Los egresados de la escuela de cine de Łódź incluyen a Polanski, Wajda y Kieślowski, y la conexión de la ciudad con el cine sigue viva en el museo del palacio de Karol Scheibler. La escena de arte urbano es de las mejores de Europa — enormes murales cubren fachadas enteras de edificios, convirtiendo la ciudad en una galería al aire libre. Esta es la Polonia urbana en su versión más honesta y enérgica.
Cuando ir: De mayo a septiembre para disfrutar los murales al exterior y las terrazas en los techos. El Festival de Diseño de Łódź en octubre exhibe la identidad creativa de la ciudad.